Simbiosis
Como
solamente un músico sabe aniquilarse a sí mismo,
así la noche inapropiada se consume sin luna y sin
estrellas,
sólo negrura de un manto que cobra vida en la
distancia
y negando la singularidad del tiempo sobrevuela y
se hace añicos.
Triste canción de hombre que, en su lenta espera,
busca la definición total entre silencios,
el complejo soñar a solas que es la independencia
como máscara veneciana oculta entre las olas que
pasan,
incesante negar de realidades paralelas,
de verdades ostensibles y afiladas,
de posturas que débilmente se tornan luz de
estatua.
El amor es
imposible cuando nadie ama.
Me niego a ser esclavo del aplauso de un mundo que
no espera.
Exijo libertad en esta cárcel de leyes, de
edificios, de palabras.
Reconozco que me he perdido,
busco a tientas una mano amiga…
y una mano encuentro finalmente, sí,
pero es también la mía.
2 comentarios:
Hola, David
No he podido evitar la tentación de comentarte que con este título tengo yo un soneto que compuse hará unos tres años y que fue publicado en el nº 63 de la revista Alga; revista que edita semestralmente nuestro grupo de poesía.
Si tienes curiosidad, desde mi blog puedes entrar, y una vez dentro buscas el nº de esa revista y la poesía en concreto. De hecho tengo intención, a no muy largo plazo, de hacer una entrada en mi blog con este soneto.
Un saludo muy cordial, David
FINA
Hola, Fina,
Claro que tengo curiosidad, lo buscaré para poder leerlo.
Un beso,
David
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