HOMO ARTIFEX




Homo Artifex es el resultado, aún en proceso de cristalización, de todos mis desvelos profesionales,  el puerto de levante al que he arribado después de largos años de creación literaria, práctica periodística, labores de comunicación corporativa, producción audiovisual… pero sobre todo de estudio incesante e incondicional de la historia del hombre y de la historia de su pensamiento, que al postre confluyen para derivar inmediatamente hacia un futuro incierto y cada vez más extraño, insospechable.  Homo Artifex es un nuevo modelo de medio de comunicación: una plataforma para la producción de contenidos audiovisuales destinados al canal homónimo de vídeo en Internet, así como una comunidad (red social) asociada al mismo y un blog de constante renovación de contenidos multimedia relacionados con el canal.

    Su objetivo fundamental es el de transformar los criterios de noticiabilidad tradicionalmente establecidos por los medios industriales de comunicación y de nuevo repetidos por la abrumadora mayoría de nuevos comunicadores y emisores que ha producido Internet, derivando el enfoque de todos nuestros contenidos a la perspectiva del proceso creativo, del pensamiento creativo, de la creatividad entendida en su sentido más amplio como proceso y como acontecimiento en la vida de todo creador individual (todo aquel que pone en marcha un proyecto, artístico o no), grupal y, en muchas ocasiones, de la sociedad en su conjunto. Bajo la calificación de creatividad comprendemos no sólo los desarrollos de naturaleza artística sino toda puesta en marcha de un proyecto, un plan, un esfuerzo, una idea, e incluso un sueño. El mundo sigue siendo el mismo, lo que cambia es nuestra forma de verlo.

    Tal vez, más importante que el qué, sea el quién es Homo Artifex: la denominación, en clara oposición al homo sapiens, y por tanto superación que incluye en su interior lo superado, es la del hombre que se crea a sí mismo, la mujer que aspira a hacer de sí misma su propia obra de arte. Dado que el pensamiento creativo va mucho más allá del arte como tal, el cual viene a ser un ejemplo preeminente de aquél, quizá no resulte exagerado afirmar que existir es crear y dilucidar en cada momento el siguiente paso a dar, la próxima decisión a tomar, la manera de conseguir un objetivo, de satisfacer una necesidad: progresar, ascender, construir, y a menudo sencillamente sobrevivir. Por tanto, conocer y familiarizarse con la naturaleza del proceso creativo justifica el hacer de éste el criterio por excelencia de noticiabilidad para disparar otro proceso creativo más, la producción de noticias, de reportajes, de documentales, de información en general y finalmente de ficción y formatos mixtos, a través de los que comprendemos el mundo que nos rodea y nos conocemos a nosotros mismos.

   Tras decenios de estofa informativa masivamente producida para las masas bajo el principio de llegar al máximo número de individuos, el resultado universal, con contadas excepciones, ha sido la reducción de los contenidos al mínimo común denominador, lo que se designa comúnmente como mainstream. De modo que la propuesta para crear un medio de comunicación que ofrezca proveer sistemáticamente de contenidos que, en todo momento y por definición, aspiren a la excelencia, al cuidado, a la inteligencia, a la paciencia, no sólo no constituye una misión imposible, sino más bien el paso definitivo hacia un nuevo modelo de medios de comunicación que respondan a las exigencias de la sociedad del siglo XXI y a los retos de un futuro cada vez más extraño e inabarcable. Y desde luego un proyecto pionero, único en su especie, innovador, capaz de acoger el germen de una revolución en el tratamiento de la información.

    Pero no será fácil: más de dos siglos de tradición periodística anglosajona pesan mucho en la actual distribución y tratamiento de la información mundial. ¿Qué es hoy noticia? Hoy es noticia todo aquello que se considera de relevancia general en política, nacional e internacional, economía (ciencia y tecnología entran en este epígrafe), deportes, cultura, espectáculos, televisión, los propios medios y desde luego Internet. Ahora bien, ello siempre desde una perspectiva global (y globalizante) o bien desde una perspectiva local (y localista). A ello hay que sumar todo lo que no es noticia, pero contribuye a mantener la audiencia: violencia, sexo, lujo, miseria, barbarismos y en general todo lo circense: monstruoso, desproporcionado, ridículo, degenerado o simplemente espantoso. Éste es el dramático cocktail con el que se cocina la información consumida masivamente por los habitantes del planeta.

    Frente a esta estructura, la cual ya se ha perfeccionado a sí misma lo suficiente como para no admitir competencia en su terreno, sólo resta abrir nuevos espacios: pero estos espacios estaban ya ahí, de siempre, de suyo. Lo local es global por tratarse de algo que en definitiva nos representa a todos, en la medida en que supone un proceso creativo, y lo global sólo nos toca realmente cuando desciende hasta lo local. Homo Artifex hablará en todos los idiomas posibles, tomando como referencia el inglés, y proporcionará versiones con subtítulos en los idiomas más extendidos, y quizá algún día en muchos más. Porque desde el comienzo está dirigido a todos aquellos que compartimos una historia común, unos intereses globales y una experiencia similar, basada precisamente en la diferencia y la insobornable tolerancia para con el otro y para con lo otro.

    En definitiva, las noticias cuentan algo sobre alguien, cuentan historias. Homo Artifex pretende renovar la manera que tenemos de contar nuestras propias historias, transformando con ello una visión del ser humano catastrófica, derrotista y en última instancia pesimista, como es la suscitada por los medios de comunicación tradicionales (incluida la publicidad), para ofrecer, no la visión contraria, pues ésta no sería más que una referencia negativa a la anterior, sino una visión renovada, dedicada a encontrar espacios de cooperación, superación individual, trabajo en equipo, creatividad: artes plásticas, artes escénicas, cine, literatura, poesía, filosofía, música, ciencia, tecnología, política, comunicación… los antiguos departamentos enrocados y esclerotizados resurgen como simples paraguas conceptuales, que además se pueden romper, atravesar y enlazar en cualquier momento, para tratar de entender por qué las personas, siempre que ellas decidan participar libremente, hacen lo que hacen, dicen lo que dicen, piensan lo que piensan.

    Hasta la fecha, hemos realizado una serie de proyectos experimentales llevados a cabo con nuestros propios recursos, los cuales pasamos a mostrar ahora como ejemplo de la dirección que aspiramos a seguir de forma sistemática y continuada. Es cierto que, al comienzo, pensamos que Homo Artifex debía restringirse al ámbito artístico, pero pronto nos dimos cuenta de que el proceso creativo excedía con mucho al "arte", por más que éste muestre un momento eminente de aquél, y que más bien todos los ámbitos de la existencia suponen un proceso creativo que a nuestro juicio debiera convertirse en el criterio de noticiabilidad por excelencia.

    El primer trabajo fue un puro "making of", en el sentido de registro documental del proceso de creación de una obra artística. 


MJH On Demand


Pero pronto quisimos ir más allá e hicimos una prueba saltando al proceso de venta, adquisición e instalación de una obra plástica, incluyendo una conversación entre el creador y el comprador de la misma.


Couples




¿Por qué no seguir trabajando, descubriendo posibilidades, abriendo ámbitos de exploración? ¿A quién teníamos más a mano? A nuestro propio compositor musical, autor de las músicas originales de Homo Artifex: Fernando Monedero. Y sobre él hicimos el siguiente experimento, titulado con el nombre de la marca del estudio de producción del propio Fernando:



Fer Reinvents





Llegados a este punto, sentimos que había llegado el momento de empezar a poner en práctica las lecciones aprendidas, y emprender un esfuerzo por ampliar nuestro alcance a creadores de diferentes ámbitos y procedencias. Y así lo hicimos gracias a la generosa participación de Noemí Rodríguez, Juan Yuste y Elena Rey, quienes nos recibieron y abrieron amablemente sus puertas para dejarnos penetrar en el peculiar universo de

La cabeza de Blanche





Momento a partir del cual decidimos que era preciso dar el salto hacia otros espacios de los comúnmente clasificados como "artísticos", para seguir indagando en la naturaleza los procesos creativos, esta vez aplicados a un formato de entrevista a un personaje de relevancia mediática, entonces, hace año y medio, mucho menor que ahora: Albert Rivera. ¿Cómo pensaba hacerse paso un político de nuevo cuño en esta sociedad nuestra de rancio enquistamiento? ¿Por qué no preguntárselo a él mismo?

Una conversación con Albert Rivera




Momento a partir del cual decidimos que era preciso dar el salto hacia la producción de contenidos para terceros, solicitados por clientes deseosos de disfrutar de las técnicas cada vez más desarrolladas de Homo Artifex en sus propias presentaciones y documentos audiovisuales. No fue casualidad que el primer creador sobre el que tratamos en nuestra andadura nos llamara para realizar su presentación formal y pública:


The Mario de Pascual Studio





Entretanto, comenzaron nuestras colaboraciones con otras entidades y organizaciones, como el Off de La Latina, uno de los espacios culturales y salas de música contemporánea más comprometidos de Madrid, con el cual colaboramos en la producción de este reportaje sobre el encuentro de un conjunto de músicos de jazz noruego y la réplica de flamenco-jazz, castizamente español, que titulamos con la palabra noruega que se traduce por "alegría":


Glede





Y como estaba claro que nos venía de casta (Noah Shaye, nuestro director de fotografía, es él mismo batería de jazz), llegamos a la conclusión de que nuestra primera película documental debía versar sobre jazz, y pensando cómo enfocar el asunto de manera que nos permitiera trabajar en un entorno de producción asumible, digamos como si estuviéramos en casa, planificamos y llevamos a cabo la primera entrega (ya estamos trabajando en la segunda) de Jazz en Madrid, el documental:



Jazz en Madrid






Poco más puedo añadir, más que nada porque no hemos producido aún más vídeos, bien que, todo sea dicho, la versión de Jazz en Madrid es solamente la versión resumida de una película que, como no podía ser de otra manera, viene acompañada de numeroso material extra, de hecho tanto material como personajes, entrevista y ejecuciones musicales, participan y tienen lugar en la película (perdón, vídeo) documental. Pero al que quiera saber más de Homo Artifex y ver más Jazz en Madrid, sólo me queda dirigirle al blog que hemos preparado al efecto, y pedirle, si tiene la amabilidad, que hable de nosotros y nos siga y comparta nuestro trabajo, un trabajo creado, desarrollado y producido, como decía Pedro Erquicia, para espectadores como usted:




ShareThis